:: Practicando todo el día

- Respiración consciente

Inspirar conscientemente es saber que el aire está entrando en tu cuerpo y espirar conscientemente es saber que tu cuerpo está renovando el aire. De este modo estás en contacto con el aire y con tu cuerpo y porque tu mente está atenta a todo ello, tú también estás en contacto con tu mente, simplemente de este modo. Se necesita una sola respiración consciente para volver a tomar contacto contigo mismo y todo lo que te rodea, y tres respiraciones conscientes para mantener ese contacto.

- Volver a casa

La campana, el teléfono y el carrillon del reloj, son todos sonidos maravillosos para ayudarte en la práctica. Cuando los escuchas puedes para lo que estés haciendo y al mismo tiempo, puedes para de hablar e incluso dejar de pensar. Simplemente vuelves a tu hogar, que es el momento presente. Disfrutar de tres respiraciones es el mejor modo de escuchar estos maravillosos sonidos. Puedes sonreír también, tu práctica no es tan solemne.

- Caminar

Cuando no te encuentras de pie, sentado o echado, estas yendo ¿Pero hacía dónde vas?. Ya has llegado. Con cada paso puedes llegar al momento presente, puedes caminar en la tierra pura o el reino de Dios. Cuando camines de un extremo de la habitación a otro edificio, sé consciente del contacto de tu pie con la tierra y sé consciente del contacto del aire que entra en tu cuerpo. Puede ser de utilidad descubrir cuántos pasos puedes dar con comodidad en cada inspiración y cuántos en cada expiración. Cuando inspiras puedes decir “dentro”, cuando expiras puedes decir “fuera”. Entonces estás practicando meditación caminando durante todo el día. Es una práctica que es posible en cada momento y de este modo tiene el poder de transformar nuestra vida cotidiana. Alguien que camina conscientemente es una campana de plena conciencia para cualquiera que lo vea.

- Practicar versos

Un modo de ayudarnos a morar en el momento presente es practicar la recitación de “ghatas” o versos de atención mental. Cuando practicamos de este modo, las “ghatas” y el resto de nuestra vida se unifican y vivimos nuestra vida en conciencia. Hay muchas “ghatas”, comienza aprendiendo uno o dos y, poco a poco, incorporando algunas mas:

Escuchar la campana:
Escucha, escucha
Ese maravilloso sonido
Me devuelve a mi verdadero ser.

Uniendo las palmas al encontrarnos con otro:
Un loto para ti
Un futuro buda.

Meditación caminando:
He llegado, estoy en casa
En el aquí y en el ahora
Me siento sólido, soy libre
Morando en la dimensión ultima.

- Comer en Plena Consciencia

Somos muy afortunados por tener comida e incluso más afortunados de comer con una comunidad de practicantes como parte de nuestra practica. Comer en plena conciencia es un gran beneficio espiritual y un gran beneficio para nuestra salud física. La lluvia, el sol y la tierra verde se encuentran presentes en cada bocado de tu comida. Mastícalo bien y come con todo tu ser, sé consciente de lo que estas masticando y no permitas que tu mente se ocupe de nada más. Toma tu tiempo para disfrutar de tu comida y de tu comunidad. Mastica cada bocado al menos treinta veces, de este modo la saliva tiene la oportunidad de ayudar en el proceso digestivo. Tu atención consciente constante es un modo de mostrar gratitud por los alimentos y por tus hermanos y hermanas que están comiendo contigo y apoyándote en la práctica de la plena conciencia. Podéis miraros unos a otros, de vez en cuando, con compasión y sonreír. Esperaremos a que toda la comunidad se haya servido antes de que la campana sea invitada tres veces para comenzar a comer. Comemos los primeros 20 minutos en silencio. Después de un toque de campana podemos hablar o levantarnos a tomar mas alimento.

- Meditación sentados

La meditación sentada no es para lograr algo, sino para ser tú mismo y sonreír. Si tu postura al sentarte es incomoda o incorrecta, por favor, solicita ayuda. No tengas miedo de cambiar tu posición conscientemente y en silencio mientras estás meditando, si notas que la incomodidad de tu postura interrumpe tu meditación. Después de una sentada, habrá meditación caminando en la sala. Cada inspiración deberá ir acompañada de un paso con tu pierna izquierda y cada expiración deberá acompañarse de un paso de tu pierna derecha. Cuando vuelvas a tu cojín y permanezcas de pie junto a él, continúa disfrutando de tu respiración, de este modo el sentarse, el levantarse y el caminar son un solo acto de plena conciencia.

- El cuerpo de la Sangha

No estás aislado. Eres parte de un miembro del cuerpo: la sangha, la comunidad. Tu alegría y tu tristeza son mi propia alegría y tristeza. Tu transformación y tu comprensión de la práctica son la transformación y la comprensión de otros miembros de la sangha. Estás practicando la atención mental para mí y yo estoy practicando para ti. Incluso si no puedes verme, aún estoy practicando para ti.

El mejor momento para hablar es durante las discusiones de dharma. La discusión del dharma es una práctica profunda y siempre es dirigida en plena conciencia. Durante esta discusión el hablar deberá tener siempre un aire de dignidad, como resultado de escuchar profundamente. El resto del tiempo no necesitamos hablar mucho.

- Noble Silencio

Un periodo de profundo silencio se observa desde el final de la meditación sentada de la tarde hasta después del desayuno de la mañana siguiente. Esto es profundamente sanador. Permitimos al silencio y a la calma que penetren nuestra carne y nuestros huesos. Permitimos que la energía de la sangha y su plena conciencia penetre nuestro cuerpo y nuestra mente. Volvemos a nuestros cuartos lentamente, conscientes de cada paso. Respiramos profundamente y disfrutamos de la tranquilidad y el frescor. No hablamos a la persona que camina a nuestro lado. Ella o él necesita también de nuestro apoyo. Podemos permanecer en el exterior, con los árboles y las estrellas, unos diez minutos aproximadamente, luego nos dirigimos hacia el interior para usar el baño, cambiarnos e ir directamente a la cama. Recostados sobre nuestra espalda, podemos practicar la relajación profunda hasta que llegue el sueño. Por la mañana, nos movemos silenciosa y conscientemente, tomando tiempo para respirar, ir al baño e ir a la sala de meditación sin demora. No tenemos que esperar a nadie. Cuando vemos a alguien en el camino, simplemente unimos nuestras palmas y hacemos una reverencia, permitiendo que él o ella disfruten de la mañana tal y como nosotros lo hacemos.

- Enseñanzas de Dharma

Las enseñanzas puede ser una lluvia de dharma regando las semillas de tu subconsciente. Si tu mente consciente está tratando de recordar, comparar y logra algo, se convierte e una tierra dura. La lluvia de dharma no será capaz de alcanzar las profundidades de tu alma. Así, déjate llevar y disfruta de la lluvia. Si quieres escuchar, tu concentración surgirá naturalmente. Estarás alerta y atento. Por favor, llega puntual para las charlas, disfruta de tu respiración consciente antes del comienzo y durante las mismas. Por respeto al maestro y a las enseñanzas, se pide que te sientes en una silla o un cojín durante las mismas y no estés tumbado.

- El fundamento de nuestro estar jutos

Por favor, recuerda que los cinco entrenamientos de la plena conciencia son el fundamento mismo de nuestro estar juntos, aquí, como una sangha. No fumar, no beber alcohol y la abstinencia sexual constituyen parte de los cinco entrenamientos que han de ser observados durante el retiro, en el centro de práctica.



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